La
enseñanza de la Geografía ha dejado de tener una orientación descriptiva y
comienza a tener un enfoque cada vez más activo que permita a los estudiantes
enfrentar situaciones complejas. La realidad contemporánea genera una gran
movilidad de información, las personas necesitan y deben distinguir lo
verdaderamente importante de lo que no lo es, es necesario diferenciar, seleccionar,
analizar, valorar y diseñar nuevos contenidos que puedan aportar realmente a las
necesidades sociales.
El
pensamiento geográfico ha sido definido por diversos autores como Cavalcanti
(2014), y Ortega y Pagés (2017), quienes coinciden en señalar que a partir de
este se puede contextualizar mejor la realidad, integrar múltiples factores de
análisis sobre el espacio geográfico y sus componentes. Ayuda a pensar en
interconexiones y en escalas diferentes de estudio. Igualmente, reconocen su
valor para articular las acciones individuales o colectivas sobre el
territorio.
El
pensamiento geográfico debe ser el umbral del ser humano para la acción en el
territorio, uno de los reguladores para lograr el accionar responsable del
ciudadano, una guía para el diálogo social y el desarrollo sostenible (Orellana
et al., 2022).
El estudio
de Moreno y López (2023), propone un método que fue diseñado en cuatro fases como parte del componente funcional
del método las cuales se organizan así:
1.
Localización: En función de la ubicación en el espacio y
establecer correspondencia con otros fenómenos iguales o cercanos.
•
Observación del mapa u otro tipo de representación cartográfica.
•
Análisis e interpretación de la representación cartográfica. (Situación y
posición
geográfica,
relación con fenómenos cercanos, elementos que le distinguen).
•
Destacar consecuencias de la zona según peculiaridades de su localización.
•
Determinación de semejanzas y diferencias respecto a la existencia y
distribución
espacial
del objeto o fenómeno.
2.
Integridad:
•
Establecer conexiones entre componentes de la envoltura geográfica y el suceso
o hecho geográfico.
•
Hallar patrones, elementos regulares o estables, establecer asociaciones y
vínculo.
•
Determinar causas que originan o condicionan los procesos o sucesos más
relevantes.
•
Plantear consecuencias repetibles y enunciarlas sobre la base de elementos
regulares.
3.
Evolución
•
Ejemplificar con casos semejantes.
•
Considerar diferentes momentos de su desarrollo (análisis temporal, conceptual,
espacial.
Distinguir modificaciones, hechos que marquen su desarrollo).
•
Describir dinámicas, tendencias, modificaciones de las condiciones existentes
que
pueden
romper la lógica actual. ¿Qué está sucediendo? y ¿cómo puede afectar el
equilibrio
existente?
4.
Escala geográfica
•
Comprobar en qué condiciones se repite el fenómeno según escala geográfica (dos
o más continentes, escala regional o local).
•
Analizar los patrones de distribución del fenómeno o hecho objeto de estudio,
analizar
su comportamiento a diferentes escalas.
•
Distinguir de ser posible la existencia de casos donde no se cumple y
determinar
causas
y consecuencias. Puede aplicarse los aspectos del segundo momento. (actividad
investigativa para alumnos de alto aprovechamiento u ejemplificación para
promover la visión compleja de los procesos de la naturaleza y la sociedad).
Debe
considerarse que, el método por el alto nivel de generalización que hace del contenido
geográfico facilita el establecimiento de cierta lógica que facilita su
aprendizaje y, por lo tanto, favorece la enseñanza. Este no pretende
establecerse como norma rígida sino como pauta teórica y metodológica para
afianzar diferentes acciones educativas encaminadas a desarrollar el
pensamiento geográfico.
Referencias:
Cavalcanti, L. (2014). Geografía, escola e construção de conhecimentos(18.a ed., 2.ª reimpresión).Brasil:Papirus Editora.
Moreno, M., Abel, J., & López, Y. (2023). Pensamiento geográfico, método para orientar la educación geográfica en el bachillerato. Portal de la Ciencia, 4(1), 82-99. https://institutojubones.edu.ec/ojs/index.php/portal/article/view/339
Orellana Puente, S. V., Farfan Farfan, L. K., & Benavides Aponte, M. J. (2022). Tecnologías de la información geográfica y su aplicabilidad en la enseñanza-aprendizaje de la Geografía. Portal De La Ciencia,2(1), 41–54. https://doi.org/10.51247/pdlc.v2i1.298
Ortega, E., y Pagés, J. (2017). El pensamiento y la conciencia geográfica en el currículo chileno.En A.C.Câmara, E.Sandé, y M.H.Magro (coords.). Atas do VIII Congreso Ibérico de Didáctica da Geografía: Educação Geográfica Na Modernidade Líquida, vol. I, [pp. 409-421]. Lisboa, Portugal:Associação de Profesores de Geografía. https://www.agegeografia.es/didacticageografia/docs/Publicaciones/2017_VIII%20Congresso_Iberico.pdf
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