De acuerdo con Morin, vivimos bajo el imperio de los
principios de disyunción, de reducción y abstracción, cuyo conjunto constituye
el paradigma de la simplificación. La incapacidad para concebir la complejidad de
la realidad antropo-social, en su microdimensión –el ser individual– y en su macrodimensión
-el conjunto planetario de la humanidad-, nos ha conducido a infinitas tragedias.
El método de reducir fenómenos complejos ha quedado tan
arraigado en nuestra cultura que común y equívocamente es identificado como el
único método científico. Para Morin estamos ciegos ante el problema de la
complejidad, sin embargo, esa ceguera es parte de losefectos de nuestras ideas
no evolucionadas, y es sólo a través de un pensamiento complejo que podremos
civilizar nuestro conocimiento.
La racionalidad es el juego, el diálogo incesante entre
nuestro espíritu que crea las estructuras lógicas, que las aplica al mundo, y
que dialoga con ese mundo de verdad. La racionalización consiste en querer encerrar
la realidad dentro de un sistema coherente.
El pensamiento complejo trata de integrar lo más posible los
modos simplificadores de pensar, pero repudia las consecuencias mutilantes,
reduccionistas, unidimensionalizantes y cegadoras.
Te invito a que conozcas más de los supuestos teórico-conceptuales de Morin sobre el pensamiento complejo ingresando al siguiente enlace:
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